2026 · 3 months · TH Arquitectos
AI Design Technologist, Computational Designer, Full-Stack Developer, Technical Lead
App de escritorio local-first que coge un presupuesto de obra de Arquímedes y una carpeta de fichas técnicas, y devuelve la plantilla oficial de certificación medioambiental pre-rellenada, un trabajo que antes se comía días en cada proyecto certificado. Primera de varias automatizaciones que estoy montando con TH Arquitectos.
La certificación de sostenibilidad en un estudio de arquitectura significa cruzar un presupuesto de Arquímedes contra una carpeta de fichas técnicas de proveedores, línea a línea, a mano, en cada proyecto certificado. Días de trabajo cada vez.
Los presupuestos reales llevan precios, nombres de proveedores y metadatos del proyecto. Esos datos no pueden salir del estudio, lo que descarta por defecto un servicio en la nube. Y los dos lados hablan idiomas distintos: nombres comerciales de proveedor por un lado, el vocabulario controlado del organismo certificador por el otro.
Una aplicación de escritorio local-first que ejecuta un pipeline de cinco pasos: parsear, casar contra una tabla maestra curada, IA sobre las fichas técnicas, IA sobre la cola larga, escribir la plantilla Excel. Emitido por SSE, cada paso independiente y testeable por separado. Una tabla de unos 24 materiales conocidos resuelve la mayoría de las líneas sin LLM, así que la IA solo ve lo que se escapa, lo que mantiene a raya coste, latencia y respuestas erróneas dichas con seguridad. Los prompts se sirven desde una Edge Function de Vercel y se cachean en local con un fallback JSON incluido, así que cambiar un prompt no significa recompilar el binario.
Consultor independiente. Descubrimiento con el estudio, arquitectura, la construcción completa, el empaquetado y la entrega.
En uso en el estudio. Una certificación que suponía días de cruce manual por proyecto se resuelve ahora en una sola pasada, y ningún archivo sale de las máquinas del propio estudio, que es lo que la hizo viable para documentación de cliente.
Esto es lo primero que he construido con TH Arquitectos, y no será lo último. Retoma la idea a la que volví en Stairs y Timber: meter el conocimiento experto dentro de la propia herramienta, para que las reglas vivan en el artefacto y no en la cabeza de alguien.
Lo interesante no fueron las matemáticas, fue el hueco semántico entre dos formas de describir el mismo edificio: por un lado el español de proveedor que acaba en un presupuesto de Arquímedes, por otro el vocabulario controlado que espera la entidad certificadora. Y la certificación conlleva responsabilidad profesional: la automatización que quita control se vende peor que la que lo acelera.